Quienes caminaban por las calles, frenaron su paso inmediatamente; los que dormían, se despertaron; y los que estaban en casa o en el trabajo vieron cómo los focos se sacudían ligeramente. Es que ayer Tucumán tembló, y aunque el movimiento sísmico fue de baja intensidad, no pasó desapercibido: todos hablaron de ello.
Según datos del Instituto Nacional de Prevención Sísmica (Inpres) el sismo ocurrió exactamente a las 9.43 de ayer, 33 kilómetros al suroeste de la capital tucumana. Tuvo una magnitud de 3.7 en la escala de Richter y una profundidad de 15 kilómetros; este fue el temblor de mayor magnitud registrado en los últimos meses: el último, en julio, fue de 2.8.
Aunque no hubo heridos ni daños materiales, los tucumanos sí lo sintieron. Y es que -según la escala de Mercalli- el temblor tuvo una intensidad de entre grados II y III; en otras palabras, fue de intensidad muy débil a débil, según la ubicación. En San Miguel de Tucumán -detallaron en su sitio web desde el Inpres- posiblemente lo percibieron algunas personas en reposo, mientras que en Tafí del Valle y en Famailla fue “sentido levemente por algunas personas en reposo o en edificios”.
Opiniones y experiencias
Minutos después del suceso, las redes sociales empezaron a llenarse de experiencias vividas por los tucumanos. Algunos internautas aprovecharon para subir los videos que filmaron durante el episodio sísmico; en uno que circuló por internet, por ejemplo, se ve cómo una taza se tambalea.
Pero eso fue sólo el comienzo. Durante la mañana cientos de usuarios hablaron del sismo, y los lectores de LA GACETA aprovecharon las redes sociales del medio para hacer saber dónde y cómo les tocó transitar el corto temblor. “Yo estaba en la cama cuando sentí el temblor”, comentó Michel Eugenio Vanetta. “Lo sentí fuerte... estaba en cama”, aseguró Nisabel Pacheco.
Hubo quienes también utilizaron el mundo on line para hacer humor con el acontecimiento. “Yo sentí el temblor, pero pensé que me había bajado el azúcar, por eso no había dicho nada”; “yo pensaba que me habían espantado, pero era un temblor” o “tembló Tucumán... Cortito, pero un poco fuerte el sacudón”, fueron algunas de las repercusiones del temblor.
Los que más se vieron afectados por el movimiento sísmico son aquellos que viven en edificios; fueron los que sintieron con intensidad el movimiento. Aunque duró pocos segundos, pareció una eternidad para ellos. “Buen día para todos, menos para mí que vivo en un edificio y acabo de vivir alto temblor”, dijo una usuaria en Twitter. Y así hubo muchos comentarios, como “para nada gracioso sentir el temblor estando en un séptimo piso”, “qué feo un temblor así, y yo en un octavo piso” o “saben lo que es un temblor en el piso 11????”.